Carrusel para Xapurriao, perfil de reseñas de café. «Busquem, tastem, jutgem, repetim».

Un perfil que prueba cafés de todo el mundo sin despreciar el bar de siempre. Ilustración a mano y tono de barra.

Cliente
Xapurriao
Sector
Café
Pieza
Carrusel, 3 láminas
Idioma
Catalán

Toca una lámina para verla en grande.

El caso

Quién es Xapurriao

Cafè Xapurriao es un perfil de Barcelona que prueba cafés allí donde va —Porto, Firenze, Milano, Bilbao o el bar de la esquina— y los puntúa en una frase. Sin pose: caben los de especialidad y los de siempre, y si el café es malo pero la pizza está buena, también se dice. Hasta septiembre publicaba fotos sueltas; entonces empezó con los carruseles, y este hace de presentación.

Qué buscábamos

Que quien llega al perfil entienda la actitud antes que el producto. El café de especialidad puede sonar exigente, y Xapurriao es lo contrario: curiosidad, ganas de probar y ningún sermón. Tenía que caber en tres láminas y en catalán, que es como habla la cuenta.

Cómo lo resolvimos

El gancho son cuatro verbos en la portada: busquem, tastem, jutgem, repetim. Resumen lo que hace el perfil y lo que le propone a quien lee, y se leen de un vistazo, escalonados como quien baja una escalera. Debajo, una línea que quita solemnidad: «Cafeteries del món. Les d'especialitat i les del bar Paco».

La lámina central, «Els dos amors», presenta los dos métodos favoritos —el espresso, corto e intenso, y la Aeropress, lenta y de fin de semana— y acaba con un guiño para que nadie se sienta fuera: si solo hay café con leche en vaso, también vale.

Para el diseño elegimos ilustración a mano en lugar de fotografía: una taza roja con flores de cafeto, colores de cerámica y trazo de lápiz graso. Le da al perfil una cara propia, que no se confunde con la de otras cuentas de café, y la misma taza vuelve en grande en el cierre: el carrusel acaba como empieza.

El cierre pide algo concreto, «Envia'ns la teva cafeteria», que invita a contestar y a mandar la siguiente reseña, y mantiene el tono hasta el final: «i no ens prenguis gaire seriosament».